Mitos y leyendas

  El mito de Narciso 

                                

El mito de Prometeo es uno de los más conocidos, y en él podemos ver como los antiguos griegos ya se preguntaron cómo habíamos descubierto y domeñado el fuego, considerándolo un regalo de origen prácticamente divino. El mito dice así:

“Prometeo era uno de los titanes, hijo de Jápeto y Clímene. Según algunos mitos junto con su hermano Epimeteo fue encargado con la tarea de crear a animales y a los humanos, siendo Prometeo quien decidió dar al hombre la capacidad de andar erguidos.

También burló y engañó a los dioses para favorecer a los mortales. En una ocasión en que Zeus prohibió el fuego a los mortales y viendo las necesidades y las dificultades del hombre para sobrevivir, decidió otorgarles el fuego. Por ello Prometeo entró en el Olimpo y robó el fuego del carro de Helios utilizando una caña, tras lo cual se lo entregó a los mortales de tal modo que pudieran calentarse y alumbrarse.

Pero Zeus se enfureció ante el robo, condenando al titán a ser encadenado al monte Caucaso, donde cada día y para siempre jamás, un águila acudiría a devorar su hígado. El órgano le volvería a crecer durante el día, de manera que el tormento se repetiría eternamente para este ser inmortal"


El origen de Medusa 



“Medusa fue una vez una joven y hermosa mujer, una sacerdotisa de Atenea cuya belleza era admirada por todo aquel que la mirara y que gozaba de múltiples pretendientes. Un día el dios Poseidón observó a la joven y cayó prendado de ella. El dios de los mares decidió raptar a Medusa y tomarla en contra de su voluntad en el templo de Atenas.

Este hecho provocó la ira de Atenea, que decidió maldecir a la mujer transformando su hermosa cabellera en furiosas serpientes, además de haciendo que en adelante cualquier persona que la mirara fijamente a los ojos se convirtiera en piedra".


El nacimiento de Afrodita 



La diosa del amor y la pasión, Afrodita es una deidad muy reconocida dentro del panteón griego y fue ampliamente venerada en el pasado. Sin embargo, al contrario que otras deidades no fue una hija natural de ningún dios, sino que tal y como insinúa su nombre surgió de la espuma del mar. El mito de su nacimiento, el cual nos llega de Hesíodo, es el siguiente.

“Gea, la madre Tierra, dio a luz por sí misma a Urano, los cielos. Junto a él engendraría y daría a luz a numerosos hijos, que sin embargo serían sepultados en su madre debido al odio y temor que Urano le tenía a su prole. Un día el hijo menor, Cronos (titán que se convertiría en el padre de los dioses Olímpicos, a los cuales devoraría), con la ayuda de una hoz proporcionada por su madre, castró a su padre Urano cortándole los genitales.

Los restos de dichos genitales cayeron al mar, donde la sangre y el semen se mezclarían con las aguas formando una espuma de la cual terminaría por nacer una deidad, Afrodita, ya totalmente adulta desde su nacimiento"


La caja de Pandora 



Es quizás uno de los mitos griegos más conocidos de toda la historia mundial, el cual nos deja la valiosa lección de que caer en la tentación puede traer consecuencias y que la esperanza es lo último que se pierde.

Pandora fue la primera mujer creada por Zeus, quien pidió a Hefesto, su maestro de herrería y escultura, que hiciera a una mujer tan hermosa, dotada y capacitada como los inmortales, para que ningún hombre pudiese resistirse a ella. Sin embargo, también exigió que portara algunas características negativas como la seducción, la curiosidad, la mentira y el gusto por los vicios.

Pandora fue creada con el propósito de tomar venganza para Zeus, por el descaro de Prometeo al robar su fuego y dárselo a los humanos. Así que llevó a Pandora hacia el hermano de este, Epimeteo, con el cual contrajo nupcias y se le otorgó una vasija como regalo de bodas. Pero bajo ninguna circunstancia esta debía ser abierta.

Sin embargo, presa de la curiosidad está decidió dar un vistazo y al abrir la vasija, liberó todos los males del mundo que Zeus había encerrado en esta. Cuando logró cerrarla, en su interior quedó atrapado el espíritu de Elpis, la deidad que simboliza a la esperanza